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04-02-2024 | 12:24hs
•OPINIó

El Salvador de la oposición

Un candidato debe destacar y liderar, pero, a pesar de los tiempos, no debe creerse el salvador de nada

Una de las situaciones más paradigmáticas de la sociedad de la información es la consolidación de la figura del salvador como un emergente frente a cualquier dificultad.

En una sociedad hiperinformada como la actual, surge la necesidad de hallar soluciones urgentes para cualquier problema, donde la paciencia debería ser considerada un bien necesario e incluso imprescindible.

Sin embargo, todo se desenvuelve a un ritmo acelerado. Lo que es efímero en el día a día, en la sociedad líquida de los múltiples trabajos y amores, se transforma en algo casi bíblico en la gestión de problemas. En la actualidad, muchos creen que España enfrenta uno significativo con el presidente Pedro Sánchez a la cabeza.

Frente a este problema, muchos depositan su confianza en la figura, casi celestial, del salvador. Este constructo social, cultivado desde la oposición, arroja un resultado desalentador. Casado ha fracasado, Feijóo va en camino y Ayuso representa la esperanza. En cuanto a Abascal, mejor dejamos ese análisis para otro momento, preferiblemente una tarde, ya que las mañanas siempre son muy temprano para él.

En estos tiempos, cuando a alguien se le encarga la tarea de resolver un problema, hay una tendencia hacia la individualidad. A esa figura de película que se asemeja a Superman u otro héroe de cómic. Aunque en política, lo que debería prevalecer siempre es el trabajo en equipo. Sin un equipo, no hay posibilidad de salvación.

Esta contienda es donde algunos observamos que la serie de errores del PP es principalmente conceptual. Creen, como muchos, que necesitan un salvador cuando en realidad requieren un equipo profesional. La política puede crear candidatos para liderar, pero gestiona equipos para mejorar.

La oposición debe comenzar a fortalecer su equipo. Aquellos incompetentes, como hemos visto recientemente con Sayas en televisión, aunque Bendodo sea el claro ejemplo, que no hacen más que buscar su minuto de gloria, deben ser apartados. No todos son aptos para la política ni todos pueden gestionar problemas.

Las promesas pasadas no deben convertirse en una carga para los partidos actuales. Un autónomo, un trabajador o un empresario deben examinarse diariamente de su vida. Los políticos parecen tener una impunidad donde cada error es seguido por un nuevo cargo. Si un partido, ya sea el PP o Vox, quiere liderar e ilusionar, debe comenzar limpiando su estructura de ineptos. Claro está, para lograrlo deben ser valientes y no tener esqueletos en el armario.

Por lo tanto, el desafío del PP y la oposición en general no es crear un salvador individual. Por el contrario, consiste en formar un equipo de profesionales que definan y respalden a sus políticos con capacidad de liderazgo y trabajo conjunto. Un candidato debe destacar y liderar, pero, a pesar de los tiempos, no debe creerse el salvador de nada. En definitiva, cambiar a Sánchez no depende de una sola persona, ya sea Feijóo o Ayuso, sino de un equipo. La pregunta es: ¿quién tiene un equipo con carácter y capacidad?




Link:
https://www.gironanoticies.com/noticia/228382_el-alvadordelaopo-icion-1.htm