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El presidente de la Generalitat valora los resultados del 1-O pero prefiere abrir un periodo de diálogo
Desconcierto en el Parlamento de Cataluña. Hoy estaba todo listo para que el ‘president’ Carles Puigdemont declarase la independencia de Cataluña con el aval de los resultados obtenidos en el referéndum suspendido por el Tribunal Constitucional. Medios de comunicación, partidos políticos y la opinión pública coincidían en qué hoy, Puigdemont haría el paso definitivo pero finalmente no ha se ha producido. Tras explicar laos motivos del ‘procés’, Puigdemont ha anunciado que declaraba la independencia de Cataluña pero con un matiz importante: “pido suspender la declaración para abrir un periodo de diálogo”. Evidentemente el mensaje no ha gustado a la CUP y a las persones que se habían congregado cerca del Parlament de Cataluña. De hecho, la CUP ha manifestado su rechazo a través de las redes sociales. “Nosotros, como la gente, hoy hemos venido a proclamar la República”, han asegurado en su cuenta de Twitter. Más tarde, durante la intervención de Anna Gabriel, la CUP ha vuelto a la carga y ha explicado que “hoy se ha perdido una oportunidad histórica”. Fuera del Parlament, simpatizantes de la CUP acusaban al presidente catalán de “traidor”.
El ex alcalde de Girona había pedido comparecer en el Parlament para dirigirse al conjunto de los catalanes. La expectación era máxima pero cuando faltaban unos minutos para las 6 de la tarde -hora de la sesión plenaria- se ha anunciado que el discurso de Puigdemont se aplazaba hasta las 7 de la tarda. Finalmente ha comparecido cuando pasaban unos minutos de la hora prevista, y lo ha hecho -durante unos instantes- sin la presencia de los diputados de la CUP. La suspensión “temporal” de la DUI también puede explicarse porque minutos antes de las 6 de la tarde, el presidente de la Generalitat habría recibido una llamada importante pidiéndole “calma” y “diálogo”. Se desconoce si este era el guión previsto o la llamada lo ha cambiado todo. Sea cual sea el motivo, la realidad es que todo sigue igual y que Cataluña sigue formando parte de España. No obstante, según apuntan fuentes del Gobierno español, está previsto que se tomen medidas tras la declaración de Puigdemont.